Queridos Amigos de Bujinkan, algunos ya instructores, otros aun no, pero pronto seguramente lo serán, les escribo para hablarles de la ILUSIÓN, aquella en que muchos caemos cuando llegamos a cinturón negro y luego nos permiten hacer clases y decir que somos INSTRUCTORES.
Hacemos una hermosa arte marcial, una de las mas completas a mi parecer, y tenemos un Sôke vivo, una fuente de luz que brilla desde Japón y nos muestra el camino maravilloso del Budo…pero…el éxito de Hatsumi Sensei es garantía de mi éxito?…en mi caso, el nivel y éxito de mi Maestro es garantía de mi éxito como instructor?…la ILUSION esta en ello que menciono, ser instructor es una tarea ardua, hay mucho trabajo invisible, mas allá del entrenamiento, y mucho, pero mucho sacrificio, aquellos que vemos Instructores con grandes dojos y dictando seminarios, atentos, ellos se ganaron ese espacio con sudor y esfuerzo.
Por eso cuiden lo que tienen, partiendo por el dojo en donde empezaron a entrenar, cuiden a sus amigos y a su instructor.

Cada logro que tengan atesórenlo profundamente, porque no estamos en Japón, no somos el Sôke de Bujinkan o algún súper dotado de las artes marciales, porque tener un cinturón o un parche de tal o cual color no hace que la gente entre a raudales por la puerta del dojo….yo aun, a 8 años de empezar a hacer clases, con una buena cantidad de alumnos, me toca de vez en cuando llegar a clases de niños por ejemplo y quedarme solo por una hora…porque nadie llega….podría quedarme mascando la molestia, pero ya la experiencia me dice que esto pasa, y volverá a pasar, y como es parte del camino, no me molesto, no lo tomo como algo personal, cuando la gente no llega a clases no es algo contra mi (espero jajajaja).
Algunos creen que por ser muy buenos instructores, van a venir a tocar a la puerta de sus dojos de algún servicio secreto o algún ejercito para rogarles que los entrenen…aun están esperando jajajajaja!

Los grado, ser instructor, incluso una gran técnica no son garantías de nada, son elementos importantes, dentro de una receta mucho mayor de ingredientes para llegar a tener un dojo saludable con alumnos y alumnas vibrantes.
Para llegar a eso se necesita trabajo, sinceridad y muy importante, tener EMPATÍA, sin querer tenemos que saber tratar a 5, 10, 20 o 30 personas, cada una con una historia y una forma de ver las cosas diferente, todas validas, aunque no estemos de acuerdo.
Recuerden, no estamos formando un ejercito, por lo cual la amabilidad debe ser la tónica con nuestros alumnos, nunca exigir algo que no seamos capaces de hacer nosotros (jamás me verán pidiendo un salto mortal atrás…simple, yo no puedo hacerlo)….y tal vez un elemento esencial en la vida y por ende para hacer clases, NUNCA OLIVDAR LA SONRISA EN EL ROSTRO, PORQUE MUCHA GENTE NO SOLO VA A BUSCAR TÉCNICAS, SINO QUE TAMBIEN UNA PALABRA AMABLE QUE LE ARREGLE EL DÍA.
Y LA RENUNCIA MAS GRANDE, LOS ALUMNOS NO SON AMIGOTES (AMIGOS SI), NUNCA, PERO NUNCA MOSTRAR LA HILACHA (en Chile es mostrar un comportamiento fuera de lugar o inadecuado) EN FRENTE DE ELLOS, PORQUE ESTARIAMOS DEMOSTRANDO SER UNA PERSONA EN EL DOJO Y OTRA AFUERA, ESA DICOTOMÍA MATA CUALQUIER DISCURSO DENTRO DEL DOJO POR FALTA DE CONSECUENCIA.
Por ultimo, un alumno sabe menos porque lleva menos tiempo entrenando, pero después de un tiempo, ellos también hacen su camino, van a seminarios, viajan por el mundo, llegan a Japón,…se transforman en Buenos Budokas, por lo mismo no los traten como niños, porque va a llegar un momento en que ustedes aprendan de ellos,
Si tienes miedo de que algún día tus alumnos te superen…no estas listo para hacer clases, porque significa que dejaste de entrenar y eso…eso mata a cualquiera.
Un abrazo!
Madrugadas sin dormir a fines de Mayo, 2012